En pocas palabras
- La revisión de Dunlosky y colaboradores (2013) analizó diez técnicas: dio utilidad alta a la práctica de recuperación (hacerte preguntas sin mirar) y al repaso espaciado, y utilidad baja a releer, subrayar y resumir.
- En el estudio de Roediger y Karpicke (2006), volver a estudiar un texto rindió más en una prueba a los cinco minutos, pero a los dos días y a la semana recordaban más quienes se habían puesto a prueba.
- En el experimento de Cepeda y colaboradores (2008), cuando la prueba final era a una semana del repaso, el mejor hueco entre la primera sesión de estudio y el repaso fue del 20-40 % de ese plazo: de uno a tres días, aproximadamente.
- En un ensayo con 54 clases de matemáticas de 7.º grado, alternar tipos de problema (práctica intercalada) dio un 61 % frente a un 38 % en un examen sin aviso un mes después (Rohrer y colaboradores, 2020).
- En un estudio con 535 adolescentes, los días en que recortaban sueño para estudiar más de lo habitual tenían más dificultades en clase y con tareas o exámenes al día siguiente (Gillen-O'Neel y colaboradores, 2013).
Qué técnicas de estudio funcionan y cuáles rinden menos
Las que mejor funcionan son hacerte preguntas sin mirar el material y repartir el estudio en varios días. Es la conclusión de la revisión de Dunlosky, Rawson, Marsh, Nathan y Willingham (2013), publicada en Psychological Science in the Public Interest, que analizó diez técnicas y valoró su utilidad como alta, moderada o baja.
| Técnica | Utilidad según la revisión |
|---|---|
| Práctica de recuperación (hacerte preguntas o exámenes de práctica sin mirar) | Alta |
| Repaso espaciado (repartir el estudio en el tiempo) | Alta |
| Práctica intercalada (mezclar tipos de problema en la misma sesión) | Moderada |
| Interrogación elaborativa (explicarte por qué es cierto un dato o un concepto) | Moderada |
| Autoexplicación (relacionar lo nuevo con lo que ya sabes o explicar cada paso al resolver un problema) | Moderada |
| Releer, subrayar y resumir | Baja |
La revisión dio también utilidad baja a dos técnicas de memorización con imágenes: la palabra clave y las imágenes mentales para aprender textos. Releer y subrayar entraron en el análisis precisamente porque los estudiantes dicen recurrir mucho a ellas. En el resumen que el propio Dunlosky publicó ese año en la revista American Educator, explica que releer tiene efectos inconsistentes y que subrayar no ha ayudado a los estudiantes frente a limitarse a leer.
Práctica de recuperación: cierra el libro y pregúntate
Consiste en intentar recordar lo estudiado sin mirarlo y comprobarlo después. Cuando el examen no es inmediato, rinde más que volver a leer.
En los dos experimentos de Roediger y Karpicke (2006, Psychological Science), unos estudiantes volvían a estudiar un texto y otros, en su lugar, escribían todo lo que recordaban de él, sin corrección. Con una prueba final a los cinco minutos, volver a estudiar dio mejor resultado. A los dos días y a la semana, quienes se habían puesto a prueba recordaban bastante más, aunque quienes habían vuelto a estudiar confiaban más en acordarse.
En otro trabajo, de Karpicke y Roediger (2008, Science), unos universitarios aprendían vocabulario de un idioma extranjero. Una vez que acertaban una palabra, seguir estudiándola no mejoró el recuerdo posterior, mientras que seguir poniéndose a prueba con ella lo mejoró mucho. Además, las predicciones de los estudiantes sobre su resultado no tenían relación con lo que después recordaron.
Formas de aplicarlo:
- Al acabar un apartado, cierra el libro y escribe todo lo que recuerdes; después compáralo con el texto y marca lo que has fallado.
- Haz tarjetas con la pregunta por una cara y la respuesta por la otra, y sigue repasando también las que ya aciertas.
- Practica con exámenes de convocatorias anteriores o con simulacros en tiempo real. Si preparas la prueba de acceso a Grado Superior de la Comunitat Valenciana, tienes ese formato en nuestros simulacros gratuitos en PDF (son material propio, no exámenes oficiales).
Repaso espaciado: reparte el estudio en varios días
Estudiar un contenido en varias sesiones separadas retiene más que concentrarlo en una sola, y el hueco ideal entre sesiones depende de cuánto falte para el examen.
El metaanálisis de Cepeda y colaboradores (2006, Psychological Bulletin) reunió 839 evaluaciones de 317 experimentos y concluyó que el intervalo entre sesiones que más retención daba crecía cuando aumentaba el plazo hasta la prueba final. En un trabajo posterior con más de 1.350 personas que aprendían una serie de datos concretos, Cepeda y su equipo (2008, Psychological Science) dejaron un hueco variable antes de un repaso y pusieron la prueba final más tarde. El hueco óptimo fue de un 20 a un 40 % del plazo entre el repaso y la prueba cuando ese plazo era de una semana, y de un 5 a un 10 % cuando era de un año.
Si el examen queda a una semana del repaso, ese 20-40 % equivale a dejar entre uno y tres días, aproximadamente, entre la primera sesión y el repaso. Es un cálculo nuestro sobre un experimento con datos sueltos, así que tómalo como orientación.
Una propuesta nuestra para un examen a siete días, que no es un protocolo de los estudios:
- Día 1: estudias el tema y te haces preguntas sin mirar los apuntes.
- Día 3: primer repaso, empezando por lo que no recordabas.
- Día 5: segundo repaso, con ejercicios o preguntas de examen.
- Víspera: pasada rápida solo por lo que sigue fallando.
Práctica intercalada: mezcla los tipos de problema
Alternar problemas de distintos tipos en la misma sesión, en lugar de resolver diez iguales seguidos, dio mejores resultados en matemáticas en un ensayo amplio hecho en aulas reales.
En el ensayo aleatorizado de Rohrer y colaboradores (2020, Journal of Educational Psychology), 54 clases de matemáticas de 7.º grado hicieron durante cuatro meses tareas intercaladas o por bloques, y al final todas hicieron una tarea de repaso intercalada. Un mes después, en un examen sin aviso, el grupo intercalado sacó un 61 % y el de bloques, un 38 %.
La revisión de Dunlosky la valoró como moderada porque en 2013 la evidencia aún era limitada. En su resumen para American Educator, Dunlosky recoge que ayudó en varios tipos de problemas, como ejercicios de matemáticas, reglas de álgebra o el diagnóstico de averías, pero no en todo: no mejoró el aprendizaje de vocabulario en francés ni el de las reglas de uso de la coma. Tiene más sentido cuando, ante cada ejercicio, tienes que decidir qué método aplicar.
Pausas, Pomodoro y móvil: lo que se sabe de la concentración
En los estudios que citamos, las pausas fijas y cortas se asociaron a menos cansancio que parar a voluntad, y usar el portátil para otras cosas en clase, o tener a la vista a quien lo hace, bajó la nota de un test posterior. Ninguno de ellos fija una duración de bloque mejor que otra.
La técnica Pomodoro alterna bloques de estudio con pausas cortas programadas. Biwer y colaboradores (2023, British Journal of Educational Psychology) siguieron a 87 universitarios de una universidad holandesa durante un día de estudio real. Unos descansaban 6 minutos cada 24 de estudio (la versión Pomodoro del estudio), otros 3 minutos cada 12 y otros decidían cuándo parar. Quienes decidían hacían sesiones y pausas más largas, con más fatiga y distracción y menos concentración y motivación que los de pausas fijas. No hubo diferencias en esfuerzo mental ni en tarea completada, de modo que las pausas fijas parecieron más eficientes: la misma tarea en menos tiempo. Es un estudio de un solo día y con universitarios.
Sobre las pantallas, Sana, Weston y Cepeda (2013, Computers & Education) comprobaron en una clase simulada que quienes usaban el portátil para otras tareas durante la explicación puntuaron menos en un test posterior, y que también puntuaron menos quienes tenían a la vista a un compañero haciéndolo. El estudio trata de portátiles en clase, no de móviles; aun así, mientras estudias lo prudente es dejar el móvil fuera de la vista y en silencio.
Dormir antes de un examen: qué dicen los estudios
Recortar horas de sueño para estudiar más se asocia a rendir peor al día siguiente. En Gillen-O'Neel, Huynh y Fuligni (2013, Child Development), 535 adolescentes llevaron un diario durante 14 días en tres cursos de secundaria. Los días en que recortaban sueño para estudiar más de lo habitual, al día siguiente tenían más dificultades para entender lo explicado en clase y más probabilidad de pasarlo mal en una tarea o un examen.
Una revisión de Diekelmann y Born (2010, Nature Reviews Neuroscience) describe el sueño como un estado que favorece la consolidación en la memoria de lo recién aprendido. Sobre cuánto dormir, la declaración de consenso de la Academia Americana de Medicina del Sueño (Paruthi y colaboradores, 2016) recomienda dormir de forma habitual de 9 a 12 horas al día entre los 6 y los 12 años, y de 8 a 10 horas entre los 13 y los 18.
La víspera de un examen, un repaso corto y acostarte a tu hora encaja mejor con estos datos que trasnochar con los apuntes.
Un plan semanal sencillo
Este plan es una propuesta nuestra que junta lo anterior: preguntas sin mirar, repasos repartidos y horas de sueño. Adáptalo a tu horario.
- Domingo por la tarde: mira los exámenes y entregas de la semana, reparte el trabajo por días y calcula el tiempo de cada tarea.
- Cada día: empieza por la tarea más difícil o más urgente y termina con un repaso corto, sin mirar los apuntes, de lo que estudiaste días atrás.
- Viernes: repaso general de la semana con preguntas sin mirar los apuntes, empezando por lo que falló.
- Por la noche: deja el móvil fuera de la mesa de estudio y respeta tus horas de sueño.
Cuándo conviene pedir ayuda
Si estudias muchas horas y los resultados no mejoran, conviene revisar el método con alguien que te vea trabajar. En nuestras clases de repaso en Benidorm empezamos con un diagnóstico inicial del nivel y preparamos un plan de trabajo para cada alumno, en grupos de un máximo de 6. Si preparas una prueba de acceso, puedes ver cómo es nuestra preparación. También puedes escribirnos y te orientamos.
¿Necesitas apoyo con el estudio?
En 3CATORCE, en Benidorm, damos clases de repaso de Primaria, ESO y Bachillerato en grupos reducidos, con un diagnóstico inicial y un plan para cada alumno.
Ver las clases de repasoPreguntas frecuentes
¿Sirve de algo releer los apuntes?
¿Es mejor estudiar de golpe o repartido en varios días?
¿Funciona la técnica Pomodoro?
¿Cuántas horas debe dormir un adolescente en época de exámenes?
¿Qué técnica sirve mejor para estudiar matemáticas?
Fuentes
Consultadas el 22 de octubre de 2026. Si algo ha cambiado desde entonces, manda la fuente oficial.
- Dunlosky, Rawson, Marsh, Nathan y Willingham (2013). Improving Students' Learning With Effective Learning Techniques. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4-58
- Dunlosky (2013). Strengthening the Student Toolbox: Study Strategies to Boost Learning. American Educator (AFT), otoño de 2013
- Roediger y Karpicke (2006). Test-enhanced learning: taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249-255
- Karpicke y Roediger (2008). The critical importance of retrieval for learning. Science, 319(5865), 966-968
- Cepeda, Pashler, Vul, Wixted y Rohrer (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354-380
- Cepeda, Vul, Rohrer, Wixted y Pashler (2008). Spacing effects in learning: a temporal ridgeline of optimal retention. Psychological Science, 19(11), 1095-1102
- Rohrer, Dedrick, Hartwig y Cheung (2020). A randomized controlled trial of interleaved mathematics practice. Journal of Educational Psychology, 112(1), 40-52
- Biwer, Wiradhany, oude Egbrink y de Bruin (2023). Understanding effort regulation: Comparing 'Pomodoro' breaks and self-regulated breaks. British Journal of Educational Psychology, 93(S2), 353-367
- Sana, Weston y Cepeda (2013). Laptop multitasking hinders classroom learning for both users and nearby peers. Computers & Education, 62, 24-31
- Gillen-O'Neel, Huynh y Fuligni (2013). To study or to sleep? The academic costs of extra studying at the expense of sleep. Child Development, 84(1), 133-142
- Diekelmann y Born (2010). The memory function of sleep. Nature Reviews Neuroscience, 11(2), 114-126
- Paruthi y colaboradores (2016). Consensus Statement of the American Academy of Sleep Medicine on the Recommended Amount of Sleep for Healthy Children: Methodology and Discussion. Journal of Clinical Sleep Medicine, 12(11), 1549-1561